domingo, 13 de mayo de 2007

SIN CLASE TRABAJADORA NO HAY SOCIALISMO


EDITORIAL


El proceso revolucionario venezolano se dirige aceleradamente hacia definiciones cruciales. La situación de ambigüedad que durante varios años se ha mantenido y reforzado, por unas u otras razones, -pero sobre todo por la ausencia de definición sobre el carácter de la revolución-, llega a su fin.
Para poder avanzar, la revolución necesita profundizarse. El carácter socialista, proletario e internacionalista cobra cada vez más importancia. Los sectores que creían, y creen, que una cierta distribución de la riqueza, un gobierno decente, control de la inflación y de los niveles de corrupción, es lo más a que puede aspirarse en el desarrollo del actual proceso político. Que el capitalismo lo más que necesita es de ciertas reformas que lo “humanicen” y lo hagan “sustentable”.
Pero, esta es una ilusión (de quienes honestamente piensan así) y un fraude (de aquellos siempre prestos a cambiar la morocota por el menudo).

LA AUSENCIA DE UNA CENTRAL SINDICAL EFECTIVA (UNT) RETRASA EL AVANCE DE LA COMBATIVIDAD, LA ORGANIZACIÓN Y LA CONCIENCIA DE LA CLASE TRABAJADORA
Los trabajadores sin organización sindical y política no dejan de ser mera materia prima bruta del proceso de producción capitalista. De ahí la necesidad de la organización sindical y de una confederación que centralice todas las luchas reivindicativas de las amplias masas trabajadoras. Mientras exista capital y explotación capitalista, mercancía y dinero, mercado y libertad para vender la fuerza de trabajo al mejor postor, los trabajadores necesitaremos de la organización sindical.

PARA LA CONFORMACIÓN DE UNT SE NECESITAN ELECCIONES DEMOCRÁTICAS, POR LA BASE, CON LA PARTICIPACIÓN DE TODAS LAS CORRIENTES Y UN ESTATUTO APROBADO EN COMÚN Realizar este mismo año, elecciones para la Confederación Nacional y para la Federaciones Regionales, es, en consecuencia, de vital importancia para el desarrollo del movimiento obrero venezolano, no sólo en el inmediato ámbito económico-reivindicativo, sino en el ámbito de la lucha política de clase por dirigir a la nación venezolana en el combate contra el imperialismo y sus socios criollos.

LAS REIVINDICACIONES DE ESTE PRIMERO DE MAYO
En primer lugar un aumento de salario proporcional a los índices inflacionarios, pero con una propuesta más estructural, más allá de una concepción economicista y ficción monetarista, que genera un círculo vicioso entre aumentos de salarios, inflación y especulación, que no representan una mejora real en el poder adquisitivo de los trabajadores. Por ello, es necesario además del aumento salarial, el control de los precios de los artículos de consumo masivo y el estudio de la estructura de costos de las empresas industriales, agrícolas, comerciales y financieras.
Las convenciones colectivas deben retomarse saltando las razones jurídicas formales (la realidad está por encima de la forma), a fin de beneficiar a los trabajadores y sus familias. De igual manera hay que incorporar a las convenciones colectivas, aspectos que perfilen el poder de los trabajadores; humanización del trabajo (reducción de la jornada de trabajo), participación obrera en las diferentes etapas del proceso de producción, incorporación del salario social integral y los temas ambientales, entre otros.
Con respecto al MINTRASS: disfunciones de las Inspectorías y de la mayoría de sus instancias; la discrecionalidad con que se otorga la solvencia laboral, los cambios de procedimientos internos para sus tramitaciones, sin anuncio debido; el doble rasero para decidir sobre la vida interna de los sindicatos y sus cualidades de ley, interviniendo y centralizando con estos actos, decisiones que sólo competen a los sindicatos y sus afiliados.Igualmente, nos encontramos ante: incumplimiento de la LOPA obstáculo para accionar procedimientos sancionatorios y que termina siendo arma contra los propios trabajadores; reiterada negativa tanto a la publicación de los listados de empresas insolventes, solventes y en trámite, como al necesario control social de los trabajadores en el otorgamiento de solvencias; la concepción legalista manifestada en darle preeminencia al “estado de derecho”, es decir al derecho de los patronos y el capital, por encima del llamado “débil jurídico”. Finalmente, la necesaria transformación radical de la estructura y el papel del MINTRASS, como del marco jurídico-laboral venezolano.

REFORMISMO, BUROCRATISMO Y CORRUPCIÓN SON LOS INSTRUMENTOS DEL IMPERIALISMO Y LA BURGUESÍA INTERNA PARA CONTENER Y DESVIAR LAS LUCHAS OBRERAS Y POPULARES
Las luchas contra este trío sólo tiene sentido si se comprende que su caldo de cultivo son las ganancias monopólicas del capitalismo en su estadio imperialista y en la senectud de esta misma fase que lo lleva a la criminalización de la propia economía con su corolario de guerras, destrucción de empleos, bajos salarios, flexibilización y deslocalización laborales que afectan al conjunto de los trabajadores en todo el mundo.
Por tanto combatir contra el reformismo y las capas burocráticas sindicales y políticas, significa que los trabajadores debemos controlar la plusvalía producida en otros países y que ingresa bajo la forma de renta petrolera.
Combatir contra el burocratismo tampoco es un asunto de prédica moralizante. Se trata, ante todo, del estrecho control obrero y popular de todos los procesos políticos, sociales, económicos y laborales. Se trata del aumento de la eficiencia del aparato del Estado puesto bajo férreo control popular.
Combatir contra la corrupción sólo es posible en una perspectiva a largo plazo de destrucción del capitalismo y de abrir camino a una economía y a una sociedad socialistas. Mientras exista una economía de la miseria y la sobrepoblación crecientes, la corrupción será una especie de reparto perverso de las rentas y sólo se podrá limitar hasta cierto punto sin posibilidad de erradicación de la misma.

LOS CONSEJOS BOLIVARIANOS DE TRABAJADORES COMO EXPRESIÓN DEL PODER POPULAR DE LA CLASE OBRERA
Tomar la dirección de la economía nacional por parte de los productores, exige organismos de organización y lucha distintos al sindicato. Este último seguirá existiendo para gestionar las relaciones laborales, los convenios colectivos, las leyes laborales, en fin la lucha diaria (la guerra de guerrillas, la llamaba Marx) contra la explotación capitalista.
Los Consejos, en cambio, se establecen en el ámbito de la dirección de la empresa, en la planificación de la producción, en sus relaciones con el conjunto de la rama económica a la que pertenece y de la propia economía nacional. Aquí, los trabajadores irán convirtiéndose en los dirigentes de la economía partiendo de la dirección de la empresa, enlazándola con la comunidad circundante, ejerciendo paulatinamente, junto a las otras clases y capas sociales explotadas y oprimidas, la nueva hegemonía política, social y cultural sobre el conjunto de la sociedad.
Su impulso, el seguimiento constante de su labor, la reflexión permanente sobre su accionar, son tarea estratégica de la que depende buena parte del futuro del proceso revolucionario bolivariano.

LA CONFORMACIÓN DEL PSUV CONDENSA TODAS LAS CONTRADICCIONES SEÑALADAS
El llamado a la constitución, por parte del presidente Chávez, de un Partido Socialista Unificado, ha trasladado a ese terreno todas las contradicciones que hemos esbozado. Reformismo, burocracias estatal, partidista y sindical, corruptos de toda laya (no pocas veces reformistas y burócratas), patronos reconvertidos al “Socialismo del siglo XXI”, están por la construcción de este partido (sólo algunos hicieron intentos por establecer distancias). ¿Cambio de actitud y de política? Nada de esto. Sucede que si se quiere frenar un autobús, nada mejor que sentarse en el puesto del chofer. Sin embargo, también confluyen militantes populares de distintos orígenes que ven en este partido una posibilidad de superar la dispersión política y el partidismo agudo que casi le cuestan la vida a este proceso.
Los próximos meses verán un importante desarrollo de este instrumento y una aguda lucha política por su dirección que será la lucha por la dirección del proceso político venezolano.
Los trabajadores tenemos mucho que decir al respecto.

TRABAJADORES EN REVOLUCIÓN, Nº 1, MARTES 1º DE MAYO DE 2007

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